El aniversario

El sueño de la mañana se vio truncado con el horrible, reiterativo y desagradable timbre del despertador, se desperezaron y después de darse un tierno abrazo con un beso de buenos días, él se levantó para ir a su trabaj0.

Ella hoy había pedido el día libre, tenía muchas cosas que hacer. Celebraban su aniversario, quería sorprenderle. Era una fecha muy querida, recordaba el día que habían decidido compartir sus vidas y estaban muy bien juntos. Él seguro que no se acordaba.

Se levantó también para preparar, mientras él se aseaba y arreglaba, un rico desayuno. Los demás días, tomaban un café, se fumaban juntos un cigarrillo, eso era como un ritual, y partían a sus “peligrosos destinos diarios”. No se volvían a ver hasta la hora de la cena.

Cuando él se despidió, ella se puso en marcha. Buscó en el armario unos vaqueros y un jersey de sport. Lo primero pasar por la peluquería. Quería estar guapa, atrayente, no se deben descuidar estos detalles por confianza que se tenga. Lo rico, siempre gusta.

También debía pasar por la tienda de delicatessen, pensó que tenía que comprar algo especial para cenar, ¡ah! y un buen vino.

Después de los arreglos “peluqueriles”, se encontraba segura con su cuidado look. Observó, que cuando pasaba por las terrazas de las cafeterías, algunos la miraban, pero dos veces, una sin darse cuenta y la otra ya fijándose. Eso a ella le daba cierto placer y hasta pisaba con más fuerza. Seguro que todo eran imaginaciones suyas, pero estas reafirmaciones le hacían sentirse bien. La ilusión es importante para mejor vivir.

Llegó a casa con todo y aunque era pronto, decidió poner la mesa para los dos, cuidando los detalles al máximo. Con sus velitas, salvamanteles, bajo platos, servilleteros de carey a juego con los platitos del pan, flores decorativas…¡una gloria de mesa!¡Guau! y el regalo, que se le olvidaba. Lo escondió ligeramente y lo colocó al lado de la copa. Ahora a esperar…

Se notaba nerviosa, impaciente, como si fuera una novia novata. Aún sentía los gusanillos en el estómago de las primeras citas. La ilusión no perdida.

Sonó el móvil y era él: “¿Cómo estás? Yo deseando terminar para estar a tu lado, pero ésto se complica. Ha venido el director general y ahora tenemos una reunión. Creo que me voy a retrasar”. “No te preocupes, te esperaré hasta que llegues. Todo está, como siempre, preparado para recibirte”. ¿Cómo estás de guapa?” “Eso es un secreto, tendrás que venir para degustarlo”. Ni una palabra del aniversario. Se había olvidado, ¡seguro!.

Se sentó un poco contrariada, echando fusas y semifusas en contra del director y encendió la tv. Se durmió. Lo supo, porque cuando se dió cuenta ya no estaba la película que había empezado con entusiasmo. Hablaban a gritos de política cuatro monos, que no estaban de acuerdo. ¡Qué rareza, pensó! Miró la hora y era la una de la madrugada.

Frustrada, decidió esperarle acostada. Se fue a su habitación, abrió la cama y debajo de la almohada, vio ¿qué era?, una cajita muy bien envuelta con un lacito dorado. La abrió, le temblaban las manos… y apareció brillante la sortija que siempre miraba al pasar por la joyería; nunca le había dicho nada. Traía una tarjeta y una pequeña flor.

“Seguro que la encontraremos juntos, pero por prevenir, no quiero que pase este día sin mi felicitación”. No pudo reprimir las lágrimas de alegría. Se había acordado… Oyó el llavín de la puerta. Por fin llegaba.

Salió corriendo a su encuentro, se fundieron en un abrazo. Él la separó ligeramente y le dijo: Estás guapísima, no he tomado nada para estar pronto contigo ¿ cenamos o qué?

Ella con una sonrisa pícara y ojos brillantes, le contestó: O qué y después cenamos. ¿Te parece?

Sí…como siempre, me parece lo mejor…

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3 respuestas a El aniversario

  1. alpuymuz dijo:

    Hay “oqués” muy sonoros… y tremendamemnte elocuentes.
    Ritmo tiene el relatito: gustoso, ralentizado y, luego, hasta su sprint final -insertos en medio para amenizar- la pintura. Pues, señora, olé!
    Besos.

    • junupros dijo:

      ¡Aaah! parece ser que entendiste “algo” con el o qué, ya me lo explicarás porque yo como en las películas abiertas…eso no sé como acaba.
      Me alegra que te haya gustado.
      Que lo pases bien en este largo fin de semana. Nos vemos

      • alpuymuz dijo:

        Mujer… de veras, yo, ¿esplicarte algo? Y, encima, ¡como autora! ¡Qué cosa tan sabrosa! Ya lo celebro.
        Y es entera verdad que me gustó.
        Como igual te deseo y espero nos veamos.
        Un fuerte abrazo.

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