Cerró la puerta

Salieron todos para acompañarle en su último viaje. Ella prefirió quedarse en casa sola. Quería organizar su mente, colocar en orden sus sensaciones, empezar a adaptarse a la nueva vida y sobretodo… descansar.

Habían sido dos días convulsos, teniendo que estar presente en todos los momentos, recibiendo saludos, pésames y buenas palabras de conmiseración. Muchas de ellas vacias, por no decir casi todas, las políticamente correctas en estos casos, pero era algo previsible, por lo que había que pasar. Todo habían sido alabanzas para el que se iba y resignación para los que se quedaban. ¡Qué fácil! pero era así. Todo ese día… hoy ya, cerró la puerta y el frío y la soledad invadió aquella casa vacía.

Se tumbó en el sofá, el mismo en el que había pasado toda la noche, la última noche a su lado. No quiso que nadie le acompañara, quería estar a solas con él las últimas horas y hablar.

Ahora tranquila, recordaba la intimidad de ese momento, como había hecho resumen como si de un trailer se tratara, de todos los instantes de su vida juntos. Los recordaba en su color y tiempo, los comentó con él uno a uno.

“Aquellos primeros años de amor y de ilusión ¿te acuerdas? pensábamos, que éramos diferentes, que no se iba a apagar nunca el resplandor y la intensidad de aquella llama de fuego que nos guiaba y despues… tuvimos que hacer frente a las luces y las sombras con que nos fue sorprendiendo la vida. Qué pronto pasó todo. Luchamos con todas nuestras fuerzas, para no tener que asistir al ocaso total de nuestros sentimientos”.

Pensándolo, ella creyó que no sin esfuerzo lo habían conseguido.

Le comentó, que si el camino se pudiera repetir, lo habría intentado hacer de otra manera quizá, para lograr que él hubiera sido más feliz. Al mismo tiempo sin recriminarle nada, ya no tenía sentido hacerlo, le habló de todas las pequeñas carencias que ella había vivido a su lado y que se las decía ahora, porque en otro tiempo, no se atrevió. “¿Por qué? le preguntó él. Porque temía exigir, quería no defraudar y dar seguridad. Imaginaba que algo así le habría pasado a él. Debías de habermelo dicho, le dijo. No tenía otro placer en el mundo que hacerte feliz”. Ella oyendo ésto, sonrió. Sabía que era verdad. ¡Se lo había dicho tantas veces…!

Buscó en su cofre aquella pequeña pulsera de abalorios, que a ella tanto le había gustado y que él le regaló. Fué su primer obsequio y para los dos tenía un valor especial. La besó y se la puso entre las manos, quería que se fuera con él. Era un trocito de ella lo que le daba para que le hiciera compañía en su nuevo destino. Notó que lo agradecía.

Sumida en esos pensamientos, vió el último amanecer a su lado. El sol tambien vino a despedirlo, ella se resistía a que él tuviera que irse para siempre. ¿Cómo podría rebobinar y qué no fuera realidad lo que estaba viviendo? No, no podía ser.

Se llenó la casa de gente, llegó la hora y… se fué. Ella estaba segura que él no quería dejarla sóla, pero…se fué. Ella, cuando salió la última persona, miró por la ventana y vió como se alejaba el cortejo fúnebre con él. Le despidió hasta que se perdió en la distancia, dejando que él se llevara su larga mirada. Cerró la puerta, para que al menos se quedaran con ella dentro sus últimas vibraciones y se fué al sofá.

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13 respuestas a Cerró la puerta

  1. alpuymuz dijo:

    En ese trabajo- para mi gusto muy bien armado en la apuesta por sus tiempos y sensibilidades, en su cadencia- veo recogidos aspectos generales, muy posibles de ocurrir, en determinadas almas en esa situación colocadas y que pueden ensayar cuando en momentos de disparo tan especial. Entiendo el escrito notoriamente inventado pero en una aproximación estimulante. El coloquio-soliloquio tiene su aquel que debo entender en el ser femenino de hoy día. Y no menos me gusta alguna frase final que alberga conformidad y recompensa: “…dejando que él se llevara su larga mirada.”
    En fin, Julia, que me gusta; entre otras cosas porque yo no sabría acceder a tamaña sencilez.
    Besos,,, y buen terminar el día.

    • junupros dijo:

      Uff!, es halagador recibir un comentario tan bien fundamentado, me anima y estimula.
      Me gusta como desgranas mis relatos e intentas comprenderlos y muchas veces mejorarlos resaltando algunos detalles, que quizá a mi se me habían pasado por alto. Por todo ello, muchas gracias y un beso de buenos dias.

      • alpuymuz dijo:

        Te lo agradezco, en lo que pueda tener de valor para tu ánimo, paro en fin, entiendo que de eso, o de algo parecido, ha de tratarse, más allá de un-te-digo-que- no-digo-nada.
        Y en fin, Julia,… el agradecimiento por tenerlo en mí desde tu ánimo, ya desde el mío muy fecto ya te lo remito con mi propio agradecer.
        Buen día…. besos…

  2. Josep dijo:

    llegar de nuevo y encontrarte con algo así… te deja…ains…! da que pensar… da que pensar…

    un beso de los de martes

    • junupros dijo:

      El problema es que como tenemos días grises y lluviosos, se contagía el ánimo y te da por pensar y escribir temas melancólicos y tristones, pero tranquilo, que no pasa nada. Ya noté que ayer faltaste al café, ¿quien sabe dónde estabas? Menos mal que lo compensaste con el aroma del de hoy.
      Apertas Josep desde La Coruña. Julia

      • Josep dijo:

        Ayer era uno de esos días en que te pones a jugar y se pincha la pelota…
        …en los que te pones a escribir y se rompe la punta del lápiz… ayer era un día para esperar a que llegara hoy.

        Un abrazo y un beso envuelto en papel de regalo, pero sin usar cel·lo para que se pueda abrir facilmente.

      • junupros dijo:

        Perdona mi tardanza en contestarte, anda estros días un poco liada.
        ¿Hoy? tampoco hay nada… Paqueveas que te sigo.
        Me encanta lo del cel-lo! Bicos.

  3. Lehahiah0909 dijo:

    Al final el amor había vencido…..
    A veces parece que la rutina cubre con un velo aquello que creemos inalterable cuando nos damos cuenta de que pierde su brillo….y nos confunde pensando que tal vez no era verdadero….pero …si nos paramos y nos entretenemos en acariciarlo nuevamente, pensándolo, recordándolo…añorándolo…nos daremos cuenta que vuelve al lucir resplandeciente….
    Preciosa historia, emotiva y con un final sin posible vuelta atras pero con una gran enseñanza….
    Un abrazo muy fuerte llenito de besos para ti….con alas claro….

    • junupros dijo:

      ¡Qué bonito me escribes siempre! y tienes toda la razón en lo que dices, lo que pasa es que muchas veces nos damos cuenta tarde y desaprovechamos la mitad de la vida.
      Lo díficil que es ser feliz ¿verdad? Todo es muy complejo.
      Un beso de buenas noches…sin alas.

  4. lagaviotaconamor dijo:

    Hola JUlia hermoso tu texto me has dejado boquiabierta, muy bueno pero triste muy triste, que pena que a veces nos demos cuenta de loq ue amábamos a alguien cuando ya no está, verdad? ¿Por qué somos a veces tan torpes? proque no decimos te quiero a su tiempo? en fin uando la muerte llega ya no hay remedio para nada tan sólo nos quedamos con los recuerdos impregnados en nuestra piel.
    Me ha encantado
    Un abrazo bella

    • junupros dijo:

      Asi es la vida Gaviotiña, pero te doy las gracias porque siempre eres muy atenta leyéndome y comentándo todas mis entradas. ¿Triste? un poquito sí, Algunas veces, según el estado de ánimo, me sale la vena nostálgica. El próximo lo haré alegre. Un beso y hasta mañana.

  5. Erico G.B dijo:

    Te leí esta mañana y me quedo pendiente seguir leyéndote.
    De entre todos los que podía leer no sé por qué escogí este texto. Es curioso, desde que comencé y vi al hombre tumbado en el sofá a punto de morir dejé de entender lo que leí, viaje a mi pasado, a mi vida, y vi un cuerpo mucho más familiar también tumbado en un sofá.
    La muerte, la vida, lo que no se dice, lo que decimos cuando ya es tarde y el fin. Seguí leyendo con cada palabra, pero yo ya no estaba en la tierra. Volví a pisar el suelo con el final del texto sin haberme enterado de mucho, justo con las últimas palabras: “y se fue al sofá”. Y volví a sentir lo que nos dejan los muertos: cariño en el corazón pero vacío y soledad en la vida.

    Por cierto, no me tienes que dar las gracias por visitarte. Si lo hice fue porque quiero. : )

    • junupros dijo:

      ¡Venga!, no te doy las gracias, pero me encanta que vengas y me dejes ese comentario tuyo, tan real como sentido. Así es, la soledad en la que te quedas, el vacio, el frío… solo queda la presencia constante en los recuerdos. Te deseo unbuen día.

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