Ocaso

La casa desde que se han quedado solos, es demasiado grande para los dos. Antes estaba llena de risas, bullicio, discusiones, entradas y salidas… ahora todo es paz, tranquilidad y muchos silencios.

La vida, casi toda la hacen en su galería, coquetamente decorada y con unas buenas vistas al mar. Tienen allí de todo al alcance de la mano. Su mesa camilla de faldas rojas de terciopelo.  El brasero de cobre eléctrico que en el invierno da ambiente, aunque la casa disponga de calefacción, una bibliotequita pequeña con los libros deseados, el revistero con las últimas revistas y los periódicos, un tocadiscos antiguo con la música que acompañó sus vidas y sus ilusiones, fotografias en vez de cuadros de sus hijos, y dos plantas floreadas en los extremos que reviven con el calor del sol de mediodía.

Todas las tardes, como si de un rito se tratara, sin preguntarse nada, sin cuestionarlo, se sientan en las mecedoras de su galería.

Él coge el periódico y leé, ella mira a través de los visillos de tul bordados, que dejan transparentar el paisaje sin ser vista, y rememora… rememora retazos de otros tiempos, ¿felices?, ¿infelices?, más lo primero que lo segundo, y que vistos desde ahora los da todos por buenos. Han sido el caminar por la vida, esos que han trazado en los dos, todas sus arrugas en el rostro y blanqueado su pelo.

Ella mira como se oculta el sol por detrás del pequeño montículo de la izquierda. Observa, como los últimos rayos reflejan en el agua del mar bellos colores… plateados, rojizos, de azul intenso… y como cuando empieza a romper la noche, el faro de pronto se ilumina, e irradia la luz intermitente de guía y aviso a los barcos en ruta.

Abrazada por las primeras tinieblas de la noche, piensa en esos hijos, sus niños, que se hicieron mayores, y que se fueron marchando poco a poco para hacer su vida. Vienen con frecuencia a visitarlos, les causa gran alegría e ilusión, esos días vuelve a haber vida, impulso, todo reluce en la casa…pero cuando llega el final de la visita, cuando de nuevo se van, ellos se vuelven a sentir solos… el uno con el otro… cada uno en su mecedora, con sus recuerdos y su gran compañía. Con paz, calma y a esperar…

Con un gesto de ternura y complicidad, ella estira su brazo sin mediar palabra, buscando la mano protectora de él, y él la recoge y acaricia dándole confianza, alivio, esperanza y amor, mientras se mecen en un silencioso vaivén.

***

Así, sin mayores sobresaltos, con calma, con tranquilidad, han pasado algunos años y un día, cogidos de la mano decidieron irse…más allá. ..

Cuenta, quien lo sabe, que cuando el sol se oculta tras el monte, rompe la noche y de pronto se enciende el faro, en la galería de la casa, se oye como se acunan suavemente las mecedoras en un acompasado vaivén.

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13 respuestas a Ocaso

  1. alpuymuz dijo:

    Te digo, Julia, que queda un cuadro en relato muy expresivo y equilibrado en medio del arte de su ambientación y derrame nostálgico, del mismo corto aparato general que lo ciñe y culmina, y… casi explica un gran suceso de ancianidad y de vida.
    Encuentro excelente todo, pero destacaría el esencial y singular cuarto párrafo, y, sin duda, el final conclusivo: los dos finales cortos y suculentos -felices en su grafismo- parrafitos. LLevan mucha alma. Mis felicidades ya te acompañan. Y mi mejor abrazo.
    Buen día. Al.

  2. Erico G.B dijo:

    Justo hace poco me surgieron ganas de escribir sobre un viejo que pasaba sus últimos días meciéndose en una mecedora. Supongo que por esa razón tu “Ocaso” me ha sorprendido, y a decir verdad creo que es un relato mucho más luminoso y bello del que yo me imaginé en mi cabeza.

    • junupros dijo:

      Seguro que lo habrías hecho muy bien y te animo a que lo escribas, me gustará leerlo, como me gusta todo lo que haces.
      ¿Habrá sido transmisión de pensamientos? Estaría bien.
      ¿Sabes? tus comentarios me gustan, dan ánimo. Me alegra verte por aquí.

  3. carmensimplemente dijo:

    Julia querida tienes esa manera de escribir que transmites tanto que lo veo todo tu texto como si fuese una película…que entrañable post y que bonito debe ser envejecer juntos y con amor!!
    NO sé porque no me llegan tus entradas he venido a saludarte me voy a suscribir otra vez
    Ahhh discúlpame cielo por mi situación actual no es muy buena que digamos
    Un abrazo

    • junupros dijo:

      Me gusta que te trasmita y te entretenga. Ya te echaba en falta, no sé porque no te llegan mis entradas, yo no hago nada, pero aunque vengas un poco más tarde, le doy más valor porque te acuerdas de mí y me buscas.
      Voy a leerte as tí, que llevo bastante retraso, pero no me olvido. Un abrazo de los de ¡Ains…!

      • carmensimplemente dijo:

        Vine para saludarte y de paso ver si habías editado algo ya no me fio de Word press ajaja
        ya he visto que no!!
        Y si me acuerdo de ti mucho, bueno de los dos, sois maravilosos

  4. carmensimplemente dijo:

    Pronto será el día del libro, paso a desearte un feliz día, de San Jordi, mujer llena de cultura
    Besosss y cariños para ti

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