Enajenada

Hoy he vuelto a bajar a nuestra pradera, he buscado el tronco del árbol dónde nos sentábamos siempre, y estuve esperando como cuando lo hacíamos juntos, a que saliera la luna ¿a qué te acuerdas? Yo apoyaba mi cabeza en tu hombro y me perdía en ti. Tú cogiéndome las manos, hablabas de proyectos juntos, del milagro de nuestro amor, y reíamos haciéndonos mutuamente, un sinfín de promesas y arrumacos.

Primero salían las estrellas, hoy tienen la luz apagada, al menos eso me parece a mí, después poco a poco intuíamos un inmenso resplandor en la lejanía y aparecía con su cara blanca, redonda y sonriente, nuestra compañera de sueños.

Permanecíamos allí sentados, llenándonos de amor y caricias. Eso tan sencillo, para nosotros era mágico, y abrazados volvíamos a casa por el camino más largo, con la complicidad que da la noche.

Esta tarde quise volver, hasta ahora, no había sido capaz de hacerlo, quise probar como sería todo eso sin ti…y esta vez, me inundó la noche, me habló la noche, me abrazó la noche y hasta se podría decir que… me reconfortó la noche, pero solo a mí…

Salió la luna fiel a su cita, ella no me falló. Creo que me miraba y se extrañaba al verme, algo no le cuadraba. Juntas hablamos, y le expliqué, el porqué del cambio, el porqué de mi soledad… “Si parecíais felices” me dijo ¡no Luna, éramos felices! le contesté un poco malhumorada y algo airada.

Sin embargo, continué narrándole, imperceptiblemente algo cambió para nosotros. Empezamos a vivir momentos de sonoros silencios, palabras oscas, miradas perdidas, oídos sordos…hasta que alguien me hizo ver, que mi jardín se marchitaba, porqué ahora él, se dedicaba a cuidar las flores de otro jardín.

Lo entendí, pero no lo comprendí, poco a poco, su amor, se fue alejando. Yo asistía atónita a todo el cambio, sin querer ver la realidad, por más que me la explicaba, por más que razonábamos la situación. Llegué incluso a hacer planes de futuro con él, cuando ya todo estaba terminado. Creo, que llegué a un punto de enajenación total y voluntaria.

Un día, llevándose algunas cosas, e intentando despedirse de mí…desapareció. Mi situación desde aquel momento fue desoladora.

No obstante, estoy convencida de que ya puedo vivir razonablemente feliz, esperando que llegue el final de este mal sueño, porque sé, que no puede ser más que un simple mal sueño, una horrible pesadilla que está llegando a su fin.

Una vez despiertos, iremos juntos de la mano de nuevo a la pradera a esperar tu salida, y allí besándonos, como siempre, nos reiremos los tres. ¿Qué te parece Luna?

Se lo diré a él, seguro que está de acuerdo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Enajenada

  1. alpuymuz dijo:

    Diálogo quebrado -así veo esta historia llena de elipsis-, diálogo rehecho con un testigo mudo cuando las palabras y los actos de vida fluían potentes, patentes y a placer. Acompaña al nuevo propósito el fie testigo ahora con enlace Dudas y vacilaciones ante un campo que nunca se quiso quedar en barbecho… Supongo que Luna será afecta para responder con su buen deseo en consonancia: será ganada por la respuesta que le llegó.
    Queda bien, vive bucólica, recrea dramática y espera abierta a un posible buen final el elato, ¿no lo crees así?
    Julia, un fuerte abrazo. Un suave y buen día, pues se asienta tórrido.

    • junupros dijo:

      Melancolía y esperanza, aunque sea en una mente un poco desordenada por un fuerte sentimiento vivo e irremplazable, al menos de momento.
      ¿La luna? escucha, asiente y sale fiel para aconsejarla, ese es su asidero y consuelo.
      Graciñas y un abrazo. ¡Sí, sí tórrido de verdad! digo el día…bueno y el abrazo también…¡Anda…lo que he dicho,..jezús

      • alpuymuz dijo:

        SÍ a la historia y su razón de fondo… y al talante ideado para el satélite ahora en voz doblada…
        ‘Ezú’… to es güeno pal convento. Quedó de perlas y ambrosía todo…
        Mi fuerte abrazo y sonoras gracias, Julia.

  2. Isabel Valdés dijo:

    Hola, quería ponerme en contacto contigo porque estamos haciendo un reportaje sobre las plañideras y he llegado hasta tu entrada de blog. Un saludo.

    • junupros dijo:

      No creo que pueda ser de mucha utilidad, pero de acuerdo. Mis conocimientos son escasos, aunque vividos hace ya años en una aldea gallega. En lo que te pueda ayudar…de acuerdo. Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s