Atrapada

La nave es muy larga. Está totalmente vacía, resuenan sus pasos cuando se mueve en la oscuridad, solo se aprecia un reflejo en el medio de uno de los laterales, es luz que entra a través de una ventana.

Atropellada, corre hacía ella, se encarama para llegar al cristal. Quiere ver si puede hacerse a la idea de dónde está, dónde la han metido, por qué está allí y de la mano de quién.

Todo el esfuerzo es inútil, el cristal es opaco y solo deja pasar la claridad tamizada. ¿Qué hacer? ¿Gritar? Gritar en silencio, porque de la otra manera ya lo intentó y su voz se pierde, está sin fuerza, nadie la escucha… como siempre…

Se acurruca contra la pared en cuclillas y piensa, piensa solamente, en como poder sobrevivir.

No se resigna, se levanta de nuevo y a grandes pasos cruza la nave intentando llegar al otro extremo. Lo consigue jadeando por el nerviosismo.

Se encuentra con dos puertas de madera robustas, y observando, ve que una de ellas está cerrada con llave. La otra no. ¡Ya está! piensa…

Tira, tira, tira con todas sus fuerzas del pomo de la segunda, emplea los pies para apoyarse, las dos manos, pero no se abre, esta como encasquillada, pegada. Descansa un momento y nota un sudor frío. Esta aterrorizada.

La madera con la humedad se ha hinchado, y esta embutida en el marco formando una sola pieza. Le invade la desilusión y llena de desesperanza se sienta de nuevo en el suelo. Quiere desistir, está atrapada.

Sola, nadie notará su ausencia, nadie la buscará. No interesa. El poder seguir viviendo solo depende de ella.

Oye un pequeño susurro en el oído: “si se te han cerrado las puertas, tu liberación puede estar en la ventana… ¡Inténtalo de nuevo!”

Se levanta alocada, busca en su bolso algo que la pueda ayudar, encuentra unas pequeñas tijeras, las deshecha… “con esto nada, piensa” una lima metálica de uñas…”quizá esto me pueda salvar”.

Golpea la punta de la lima contra el cristal con su zapato y a fuerza de darle con desespero, el cristal se resquebraja. Mete los dedos. Abre un pequeño orificio. Se ha hecho de noche. Ve algunas estrellas, se tranquiliza. Nota una pequeña brisa en la cara ¡qué consuelo! Empieza a estar conectada con la vida. Respira hondo.

Separa los trozos de cristales lentamente,  para no herirse, pero no lo consigue, sangra por las pequeñas herida. Se apresura por momentos, con desesperación, como lo haría un sediento que encuentra una fuente en el camino. No siente dolor, y empieza poco a poco a poder sacar parte de su cuerpo por el agujero que se  ha ido abriendo, mete la cabeza, los hombros y empuja, dejándose caer al suelo, sin importarle la altura o el peligro. Cualquier cosa peor, puede ser mejor… Por fin va saliendo a duras penas, de aquella horrible cárcel, que la tenia retenida.

Magullada, herida, asustada…no se atreve ni a mirar hacia atrás. ¡Corre!

Ve una carretera sin asfalto, muy larga, no logra ver el final, pese a que la luna llena resplandece en el cielo  iluminando el camino, el campo. Todo está desierto para ella.

La carretera tiene árboles a los dos lados, que se mecen por el viento, oye el canto de grillos tranquilos, dando su concierto nocturno. ¡Hay vida!

Empieza a andar, a andar en línea recta, mirando a las estrellas, mañana verá el sol cuando amanezca el nuevo día, su primer día. Va ligera de equipaje, sin rumbo fijo, pero en libertad…

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24 respuestas a Atrapada

  1. alpuymuz dijo:

    Me gusta el relato tan ahíto de desasosiego, de vértigo y temor; de entrada eso, ya fijado y estampillado.
    Y el escrito, ¡anda que no!, va a correr con sus lecturas varias, más que posibles, seguras. ¿Qué propone o asienta; o a qué pensar invita? No sé, pero algo levanta a primera vista: como una parábola de la suprema idea de la libertad personal, como la de la seguridad y otros derechos personales naturales complicados de materializar. De otra segunda mirada puede embarcarnos en otro símil duro y fascinante acerca de lo complicado del vivir cotidiano, en donde tanto abunda lo malévolo y no nos deja de asediar y cercar, de poner en vilo y puede que en miedo, todo lo cual impone actos decididos para ganarse una libertad cortada o manejada por la oscuridad y el secuestro…
    El relato tiene materia para pensar. Mi felicitación ya te la mando.
    Julia: un gran abrazo.

    • junupros dijo:

      Me ha hecho gracia el que le des al escrito varias miradas… y al mismo tiempo me alienta porque veo que te has parado en intentar comprenderlo y eso… casi realiza.
      Me puedo quedar con las dos miradas, pero quizá la que más se aproxima es la primera, bueno, no exactamente, más bien es una mezcla de las dos.
      Me encanta que hayas comprendido el mensaje y quedo muy agradecida. Un bico.

  2. Carmen Enid dijo:

    Un buen escrito sin lugar a dudas, con todos esos elementos que te hacen vivir la desesperación del protagonista. Ese sentido de sobrevivencia de perseguir la libertad a fuerza de todo brinda a la lectura ese deseo que vive en cada uno de nosotros de continuar al paso a pesar de las circunstancias. /// mañana verá el sol cuando amanezca el nuevo día, su primer día…

    Buen comienzo de semana, Julia

  3. lagaviotaconamor dijo:

    La verdad me he sentido agobiada con este post, tienes esa fuerza de transmitir cuando escribes
    felicidades Julia.
    Poco a poco me iré poniendo al día
    Un beso

    • junupros dijo:

      ¡Bienvenida!, qué alegría me da verte, aunque ya sé de todas tus andanzas de playa, veraneo, cambio de residencia…, pero de verdad que tenía ganas de que volvieras.
      Graciñas Carmeta por acordarte de mi y pasarte por esta tu casa con un comentario tan gratificante. Un beso de regreso. Julia

  4. Erico G.B dijo:

    Lo primero que pensé fue: ¿a qué se debe este cambio de temática? Lo segundo que me pasó por la cabeza: ¿se trata de una metáfora de una ruptura emocional? Asfixia, opresión, dificultades para escapar y luego ese sonido de grillos que representa la libertad. ¿De verdad será eso?
    Al final cada texto tiene mil y un lectores, como debe ser.

    • junupros dijo:

      Me haces sonreír… ¿cambio de temática?, no lo sé, algunas veces hago incursiones para variar. ¿se trata de una metáfora? pues sí, has acertado de pleno y me complace el que me hayas entendido. Sí, puede tener varias lecturas, pero la principal es buscar la libertad, que muchas veces es difícil tenerla.
      Gracias Eriko. Que tengas un feliz día. Julia

  5. DUCREIN dijo:

    Qué bueno!
    Me encantan los relatos in media res. Los antecedentes no existen y tampoco sabemos cómo termina la historia, nos muestras la punta del iceberg (Hemingway).
    El planteamiento es de lo más angustioso y realmente consigues trasladar la desesperación del personaje.
    Me ha gustado muchísimo.
    Enhorabuena y gracias por compartir!
    Un abrazo.

  6. DUCREIN dijo:

    Estimada amiga bloguera, tengo el gusto de informarte de que has sido galardonada con un flamante premio LIEBSTER.
    Por favor, pásate por este post para ver los detalles:
    http://felixbotana.wordpress.com/2013/09/04/me-han-dado-un-liebster/

    Enhorabuena!
    Hasta pronto.
    Un abrazo

  7. Josep dijo:

    “Sola, nadie notará su ausencia, nadie la buscará. No interesa. El poder seguir viviendo solo depende de ella.” Dile que nosotros estamos aquí para que esto no ocurra…

    Un beso de esos de miércoles con ese toque especial que…

  8. diaeconomina dijo:

    Hola, descubro por primera vez tu blog, y este post me ha encantado…GRACIAS por plasmar tu talento!

    UN BESO DESDE GALICIA.

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