El camino real

Le gusta pasear por el camino real. No tiene ningún  valor patrimonial reconocido, le llaman así los habitantes del lugar porque era el punto de unión de varios pueblos, la carretera más transitada para acceder al núcleo principal. De hecho es lo doble de ancho que otras veredas.

En su tiempo, era el más importante, pasaban por allí los agricultores con sus carros cargados de productos del campo, que vendían en cualquier pueblo limítrofe o intercambiaban por ganado; camino obligado de los niños para ir a la escuela; paseo de los jóvenes los domingos con sus mejores galas para verse con las mozas… ¿Qué no sabrá este camino? ¿Cuántas experiencias, modas, alegrías, penas, amores no habrá vivido? Por eso a ella le gusta  perderse en él.

Ahora no lo transita casi nadie, desde que se tuvo conocimiento de que existía el “colesterol”, de vez en cuando alguien se pierde por allí andando, pero en realidad está solitario, se prefieren los desplazamientos por las carreteras asfaltadas y en coche.

Nada más entrar en él ya huele de otra manera, está empedrado y entre unas piedras y otras, salen tímidamente cantidad de flores silvestres de diversos colores, mezcladas con los verdes de las hierbas. Son muchos matices los que se pueden observar: malvas, amarillos, carmesí, azules, blancos… como un cuidado tapiz multicolor o mejor como una alfombra, que se pisa con respeto.

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A ambos lados franqueando el camino, hay dos pequeños pinares, que le resguardan de vientos y le dan un confort agradable. Según va andando, salen en todas las direcciones los saltamontes que allí habitan tranquilamente. Revolotean las mariposas moviendo sus elegantes alas, acarician las flores y escogiendo la que más les gusta, se posan temblorosas en ella. Se oye el zumbido de las abejas libando en las flores blancas de las jaras y huele a tomillo y a romero.

Solo rompe un poco el silencio, el leve batir de alas de los pajarillos mientras trinan cambiando de rama.

Desviándose un poco de su recorrido se baja al pequeño rio que acompaña al camino. Ella se acerca, salta de peña en peña hasta colocarse en el mismo centro del arrollo. A ambos lados discurre el agua clara y cantarina en forma de cascada ¡ que paz! entorna los ojos y le parece sentir el brazo que siempre allí, rodeaba sus  hombros, los susurros, las risas, los viajes imaginativos que realizaban, e incluso le parece ver los dos cisnes blancos inexistentes, que eran el ejemplo de sus dos almas gemelas, discurriendo por la corriente del agua inseparables. Siente que una túnica blanca de ternura la envuelve e incluso parece que sueña.

Oye unos ladridos insistentes, y se despierta de su ensimismamiento, mira a la orilla y ve a su mascota que viene a buscarla, acude a su llamada e inician el viaje de regreso. El perro corre delante parándose de trecho en trecho, y mirándola, para cerciorarse de que le sigue; ella, va observando el maravilloso colorido que deja en las plantas y en todo el camino, el oro del ocaso.

Enseguida llega a su casa, tranquila, sosegada y piensa en lo largo que es el invierno de su vida, que todavía no ha encontrado el sol, que pueda iluminar su sombra. Sola, se siente sumergida en el grito melodioso de su amigo el silencio.

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14 respuestas a El camino real

  1. Karmenis dijo:

    Dentro de un mundo loco e irracional, donde las gente van mas perdidas aun contando un GPS, se pierden cantidad de veces y ocasiones los encanto que la naturaleza nos regala, como siempre digo; me encanta como las acoge en tus bellos relatos. Aunque sea por unos instantes vuelvo y me conecto a ese silencio interior donde todo parece mejor. Un abrazo mi estimada amiga.

    • junupros dijo:

      Sí, si vas al campo es frecuente ver, si observas, esas mariposas, que son una belleza, siempre me sorprenden porque son tan delicadas y tan tiernas, que yo me pregunto como han podido acaparar tanto colorido y elegancia.
      Me alegra transportarte, aunque sea solo un poquito a esos “paraísos”, casi perdidos.
      Un fuerte abrazo Carmen.

  2. carmetaparalosamigos dijo:

    Un post muy hermoso, la naturaleza te inspira y a mi me llena de alegría recorrer, ese camino real y ver las flores y los saltamontes y si fuera a tu lado mejor todavía.
    Un abrazo Julia bienvenida..
    besos primaverales

    • junupros dijo:

      Lo hice antes de ir a la naturaleza, pero claro que me inspira porque la primavera es preciosa, después de todo lo que ha llovido este invierno.
      Aquí ya no se sacaba a pasear al perro, la moda era sacar de paseo al pez.
      Nada, cuando quieras vienes y vamos a pasear por el camino, será divertido.
      Gracias Carmeta, de verdad y un beso.

  3. Lehahiah0909 dijo:

    Con sabor de soledad de abandono, de tiempos pasados esos que siempre fueron mejores…
    El final para mí es…apoteósico…..
    Enseguida llega a su casa, tranquila, sosegada y piensa en lo largo que es el invierno de su vida, que todavía no ha encontrado el sol, que pueda iluminar su sombra. Sola, se siente sumergida en el grito melodioso de su amigo el silencio

    Lo he leído tres veces seguidas, es ….¡¡perfecto!! enhorabuena Julia tienes unos modos que me dejas perdida…
    Besos con alas para ti…..

    • junupros dijo:

      Conmovida me has dejado tu a mi con tu final. Es de lo más reconfortante y me guata tanto eso que me dices que si estuvieras cerca seria para darte un abrazo, tu con tus alas claro, yo “achuchao”. Te doy las gracias, de verdad, y me encanta que te haya gustado.
      Bicos agarimosos.

  4. alpuymuz dijo:

    Dos cisnes imaginarios (con sentido), en el río y vera por el que se señala un camino real que tendrá sus ecos de memoria a resguardo, sus mismas visitas en busca del tiempo pasado. Memoria en personas y naturaleza. Bella naturaleza. Es cuando irrumpe, luego de una nota apenas asentada, una mujer en sus pasos sobre el recuerdo, en la soledad asumida o sublimada… Bella ha de ser esa mujer.
    Un camino real, por una historia contada, está convertido en un real y hermoso camino: tres párrafos finales lo señalan: hacen camino, tienen mucha sustancia. El final, es un broche logradísimo; su frase terminal, queda vibrando a maravilla. Hace desaparecer casi lo anterior; no te inquietes: deja un suave misterio y bien merece la pena.
    Me ha gustado el trabajo; felicitaciones. Un fuerte abrazo, Julia. Al.

  5. Aquileana dijo:

    Una proeza en las descripciones y la progresión del relato. Realmente muy bueno, felicitaciones. Aquileana 😛

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