El banco azul.

Un parque lleno de frondosos árboles a ambos lados de los paseos, tan frondosos que en su parte superior se entrelazan formando como un soportal. Es precioso pasear por debajo de su sombra contemplando  los parterres, los puentecillos de madera sobre arroyos artificiales; en ellos se pueden ver navegando patos y cisnes a gran velocidad, graznando y dando rienda suelta las alegrías de sus vidas; las pajareras de madera, pintadas de vistosos colores, cobijan especies exóticas que animan con sus trinos, y al final el gran balcón barandilla, terminado en una pérgola adornada con jazmines blancos, y glicinias en tono violeta, desde él, se divisa todo un valle bañado por un zigzagueante río: huertas, praderas, casitas salteadas, un verde exultante… dando la espalda al paisaje, enfrente, casi escondido entre rosales rojos…un banco azul.

Una pareja permanece sentada, con la mirada puesta en distinta dirección, igual que sus vidas. De forma imperceptible, se han perdido.

El piensa que le parece imposible no tener nada que decirle, no poder compartir con ella, nada de sus ilusiones, sueños, pensamientos. Le da la sensación que caería en tierra baldía. No hay comunicación, no hay confianza, no hay sentimiento, se siente extraño a su lado. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo decírselo? ¿Qué ha cambiado? Tristeza, soledad, nostalgia de otros tiempos. El fluido se ha cortado.

Ella, absorta en el paisaje, ni le mira y si se rozan con algún movimiento tiene la sensación de que ese simple contacto es molesto, se aparta. Piensa que hay que solucionar esta situación, pero está agotada, sin fuerzas. Ya no puede más. Todo ha llegado a su fin, no quiere reconocerlo, se resiste. Y si tuviera arreglo? piensa: el que aguanta gana, pero… para qué aguantar…? y qué gana?

Uno dice: ¿nos vamos? y sin contestar los dos se levantan y caminan hacia ninguna parte, perdiéndose en la noche sin dirigirse la palabra.

En el parque todo es explosión de flores, primavera; en contraste la flor de sus almas, se ha marchitado.

Uno de los dos se decide y susurra: esto hay que dejarlo, démonos un tiempo. El otro asiente, y sin más explicación notan que una brisa de alivio envuelve sus cuerpos y despeja su mente. Ya está dicho, en los últimos tiempo es en lo único en que han estado de acuerdo: en  la separación temporal y acaso definitiva. El espejo del amor se hizo añicos.

Los jazmines de la pérgola entristecidos cierran sus flores, los pajarillos enmudecen en sus jaulas y los patos y los cisnes, se refugian en sus casetillas.

El banco permanece solitario en la noche del parque, esboza una sonrisa que amanece con las flores y sigue, luciendo su hermoso y reluciente color azul.

El tren de la vida continua, camina, camina, nada le detiene, nuevas ilusiones, nuevos paisajes, nuevos horizontes, hasta que irremediablemente encuentra su parada.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

21 respuestas a El banco azul.

  1. 76sanfermo dijo:

    Siempre me ha gustado como escribes…
    Hace mucho que no te veía : es culpa de mi reader o eras tu sin entradas?
    Te abrazo

  2. Lehahiah0909 dijo:

    Que bonito marco para un final… desmenuzado con una sutileza increíble así casi con miedo como lo tienen sus protagonistas a escuchar en voz alta lo que dentro su corazón grita……hay que soltar…soltar aquello que ya no tiene ese lugar que ocupó un día…hay que vivir, soñar, hay que amar..aunque para eso antes haya que llorar…continuar una historia sin contenido es dejar de vivir para comenzar a morir poquito a poquito…
    Tu delicadeza es digna de mención, sobre todo cuando se habla de algo tan doloroso y amargo…te felicito por haber sabido no cruzar la linea del la pena, del rencor de la nostalgia tan siquiera…suave como una balsa que se desliza sobre un mar en calma..

    Muchos besos con alas para ti…te echaba de menos

    • junupros dijo:

      Verdad que sí, que hay que soltar para poder seguir viviendo, de nada sirve aferrarse a lo que pudo haber sido. Me encantan tus comentarios.
      Te debo una historia en la entrada del día que nos pusiste deberes. Fue una entrada magistral, ya te comentaré.
      Besos Alitas, es muy grato que me eches de menos.

  3. Carmen dijo:

    El tren de la vida continua, espero que tus protagonistas no lo pierdan, es triste vivir así quizás demasiado!!
    Hermoso texto querida Julia, ese parque y ese banco azul, me han recordado que es primavera y que tenemos el deber de ser felices.
    Me algera mucho tu vuelta me haces sentir y a veces soltar unas lagrimillas
    Muchos besos corazón, para los dos

  4. Aquileana dijo:

    Muy buen relato…

    Me gustó la manera de aproximarse a los temas, creando una expectativa o intriga en torno a diálogos breves y ricas descripciones.
    El final que establece una paralelismo entre la vida y el tren de la existencia me pareció sencillamente genial.

    Muchos saludos, Aquileana 😉

  5. Karmenis dijo:

    De por si el titulo evoca tantas imagines y con todo el detalle que así describe la escena lo hace para mi un verdadero placer leerlo. Es un arte como logras narrar tus historias y siempre darle esa frescura del ambiente. Un abrazo, Julia.

    • junupros dijo:

      Esto que me dice una mujer poeta, tiene mucho valor. Narro lo que siento y en ese momento estoy en el banco azul viendo la pérgola y rodeada de flores, así que si me acompañas disfrutaremos las dos.
      Besos.

  6. alpuymuz dijo:

    He leído un texto muy cromático y tamizado, cuya ubicación se expresa detallada y se expande, y, al fin, se resume acertadamente en un recoleto rincón, intimista, con un escaso ajuar: un banco azul al amparo de rosas rojas. Todo un anuncio de encanto. Pero, de seguido, tan solo línea y media quiebra lo esperado. El declive de un desamor está servido con rapidez. El relato cambia, deja el hilo contemplativo y observa nuevo sujeto. Atiende a lo ineludible, elude la acidez de una distancia corta ingrata, aunque recree el tedio contemplado: elegancia y sutilidad van a narrar un mal campo emocional y anímico comprensivo, pero eclipsando todo mal modo, enojo o hasta escabrosidad. Se exploran los pensamientos de distanciamiento paralelos, los ocultos diálogos sugeridos. Se sobrepasa el tiempo de la dolencia y de la resignación; florece la realidad, su blanca resignación y aceptación. Los jazminez, pagaron su luz alba y todo enmudece. Un espejo quedó dañado. Casi se cree saber del el silbo de un tren por el aire.
    Me parece un texto lírico ajustado a sus campos y contenido; su contención es de destacar. Veo una historia entornada. Hasta en eso veo una resolución acertada: el mundo de una pareja no deja de ser algo inmensurable. Bien, Julia, me gusta y felicito. Las letras discursivas sencillas, son admirables y seguramente un misterio de grata aceptación.
    Todo un estupendo abrazo, aunque tarde atendido. Buen día.

    • junupros dijo:

      Sabiendo de tus avatares y obligaciones últimas es más de agradecer que me hagas este comentario amplio y con un texto tan trabajado. Creo que es mucho más de lo que quizá se merezca por lo que quedo doblemente complacida.
      Me dices tantas cosas bonitas en las que yo incluso no había reparado, eso me sirve de aprendizaje para cuando me vuelva a animar a escribir un nuevo texto. Tendré en cuenta todas tus apreciaciones.
      ¿Cómo va ese libro? Espero con ansiedad verlo ya impreso en las librerías. No pienso perdérmelo.
      Unha boa aperta ben estreitiña.

      • alpuymuz dijo:

        Julia, sobre tantos aspectos menores, los mismos de cualquier afición o trabajo, está la persona y por ende sus atenciones; con poder algo, me es inevitable atenderlas. Y es un gusto.
        El libro está en su acelerón final, ya su texto satisfecho y en aquellos trámites que en la física empresa de la edición entiende en ancho modo. Lo esperamos, sin duda, con ansiedad y, yo sin duda, con responsabilidad. Dios, quizá la suerte, ayudarán.
        Muy agradecido, ya toda una agarimosa aperta.
        Una rica tarde, Julia.

      • alpuymuz dijo:

        Excelente día. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s