Las maletas.

Desde hace un tiempo, tengo siempre preparadas dos maletas dispuestas para lo que sea. Una con ropa de verano, así como de primeros auxilios, lo más básico y otra con cuatro cosas de invierno. Las dos son como un pequeño fondo de armario.

Y quién lea esto se estará preguntando: por qué? Ah pues no tiene mucha explicación pero la cuestión es que no paro de viajar y creo que la culpa es solo mía.

En las penúltimas navidades, el día 31 de diciembre, además de todo lo establecido por la magia de esa noche: como el tanga rojo, el pañuelo al cuello rojo también; por supuesto las velitas de colores, las sortijas en el cava…etc, oí a un colombiano o no sé de qué país- para el caso ¿qué más da?- que si quieres viajar durante todo el año, ese día debes de meter una muda en una maleta y tenerla preparada en la puerta. Una vez atragantada con las uvas, dados los besos de feliz año y tal, la coges suavemente y la sacas y la metes varias veces hasta la puerta del ascensor o al jardín, depende donde vivas, la cuestión es sacarla de casa y todo el año…a viajar!

Yo, ni que decir tiene, que no creo en eso, qué va! pero aquí en esta maravillosa tierra en que habito, dicen: eu non creo nas meigas pero habelas ainas(gallego no sometido a la normativización lingüística), no obstante estuve mete y saca, mete y saca…la maleta digo y no he parado en casa. Totalmente verídico.

Mi familia, me ven hacer estas cosas y como saben que tengo la cabeza un poco desvariada, no me dicen nada, porque comprenden que así, alimento mi vicio y disfruto.  Oye, y está bien conocer cosas, te culturizas y cultivas, sales de la rutina, aprecias más tu sofá en el reencuentro, vaya qué, ves lo que no sueles ver normalmente de paisaje y paisanaje-esto último muy a tener en cuenta- porque hay cada paisanaje…

De todas las manera me dije: este año no lo hago, pero una es débil y por aquello de la curiosidad…zas! lo volví a hacer y aquí estoy sin rumbo fijo, pero viajando.

No dejo de pensar, que aunque está bien, también es una vida casi un poco sometida a esclavitud, es muy cansado, ahora ya los años no pasan, te atropellan. Que sube aquí, bájate allí, que mires para allá, que la foto así…un no parar. Por eso he decidido que esta vez, cuando llegue ese día ni la meto, ni la saco,  ¿o si?

Bueno a ver…

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2 respuestas a Las maletas.

  1. Gaviota dijo:

    Ajajajaja la cabeza desvariada tú? tu familia está tonta con perdón.
    Me alegra mucho que viajes y que vivas al cien por cien, pero yo querida JUlia te echo mucho de menos.
    Venga vuelve a deleitarnos con tu escritura
    Feliz miércoles

  2. junupros dijo:

    Que sí, qué si que voy a volver, que no me he ido, lo que pasa que ahora discurro menos, estoy un poco tontona Carmen, pero no me abandones que aún me queda mucho por imaginar. Muchos besos. Ah! y gracias.

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