Mañana será otro día.

Miraba sin mirar  a través de los cristales. Estaba un día gris como gris era su alma. Tenía ansiedad, estaba inquieta, no encontraba sosiego ni paz para poder reconfortar su espíritu, y aclarar su pensamiento. Creía que no tenía salida, ni siquiera veía una pequeña luz o un simple reflejo, que la impulsara a tomar un rumbo o adoptar una dirección, medianamente aceptable. Una y otra vez se preguntaba ¿por qué a mi? y una y otra vez se respondía ¿y por qué no?, pero no le servía, no lo aceptaba. Lo entendía, pero no lo comprendía.

Cogió un libro, lo abrió y empezó a leer… no podía, su mente no la dejaba centrarse en lo leído. ¡No se enteraba de nada! Lo cerró e intentó pasear por la habitación, pero se sentía encerrada, presa, la ansiedad de nada concreto, la desasosegaba. Tampoco le servía. Quería huir de si misma, pero ¿a dónde? Cerró los ojos, respiró profundamente varias veces, e intentó relajarse.

Pensó, que quizá un paseo le vendría bien. Buscó un chaquetón y salió a pasear. ¿Qué dirección tomar? Cualquiera. Le daba exactamente igual. Sólo quería andar, andar y cansarse. Sola, empezó un peregrinaje abatida, de la misma forma en que se encontraba ahora mismo su vida: ¡abatida y sin rumbo!

Casi de forma imperceptible, empezó a percibir en su cuerpo la brisa de la mañana. Llovía y las gotas de lluvia, refrescaban su cara, parecía que le daban besos suaves, besos húmedos, el agua resbalaba a través de sus mejillas, poco a poco, empapaba su pelo. Sentía una especie de serena quietud interior. Los robles que la acompañaban, le hacían ver que estaban con ella. A su paso, se balanceaban suavemente, como agachando la copa en señal de saludo. Los pajarillos trinaban, saltando a su paso de una rama a otra… Empezó a sentirse menos sola.

Siguió andando y subió a un pequeño otero, desde allí divisaba el siguiente valle. Verde, gris, nebuloso…¡mágico! Se quiso perder… difuminarse en él, quedarse allí, volver a vivir como antes en un lugar desconocido, pero sabía que era imposible. ¿Por qué no se podía en la vida dar marcha atrás y empezar de nuevo?

Retrocedió y empapada de lluvia, de naturaleza y cansada, se encaminó de nuevo hasta su casa. Por el camino volvió a pensar, razonar más serenamente, con algo más de claridad. “Hay que aceptar lo irremediable”, se decía. ¿Cuál sería ahora su próximo paso? ¿Abandonar y dejarlo todo? Esto era rendirse y ella no era de las que se rendían. ¿Seguir, y cómo? No tenía fuerza, ni tampoco ganas. Todo era una maraña que la envolvía, que la aprisionaba. Se paró unos instantes e intentando pensar con un poco más de clarividencia, se dijo: “lo mejor será dejar que los sentimientos se serenen, que se apacigüen, que se calmen y mañana, seguro que mañana, será otro día”.

Entró en la solitaria casa, se duchó, se cambió la ropa mojada, y se sentó con el mismo libro. Ahora más serena y visiblemente dulcificada… notó que ya leía…

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6 respuestas a Mañana será otro día.

  1. alpuymuz dijo:

    El ahogo de la soledad, del bien perdido, se patentiza y deambula por el sentimiento, por el cuerpo del personaje… y, por cierto, muy bien urdido su serpenteo inquietante y su discurso sin palabras en el tiempo… El autoconsejo final queda potente y definitivo, práctico para su salud y hábil para establecer la posibilidad de alcanzar un tono de marcha atrás o de rectificación en el camino del dolor y el desamparo, para empezar con un nuevo tono de mejor progreso la vida por atender.
    Julia, me ha gustado y ya te felicito. Feliz día y un fuerte abrazo. Al

    • junupros dijo:

      Has captado fenomenalmente al personaje del post, de forma que redondea tu comentario totalmente, el mensaje que quería dar de la soledad y las dudas de la protagonista. Muchas gracias, quedo especialmente contenta. Un bico de domingo..

  2. carmensimplemente dijo:

    Querida Julia, (sonrío) cuantas protagonista hay habemos de tu post en la vida? muchísimas yo me he identificado como siempre en tus letras y me he visto con ese libro en las manos, lo he dejado y lo tomado varias, veces…he paseado bajo la lluvia y me he preguntado mil veces por qué? por qué a mí? no obtengo respuestas y sabes? últimamente, estoy mucho más serena porque me di cuenta, que podemos ser felices con lo que tenemos y nos ha tocado vivir, sin duda, por cierto hoy hice un post sobre eso, la felicidad sólo depende de nosotros, seguro que si!!
    Un precioso post como siempre muy bien muy bien detallado que en vez de imaginarlo lo veo.
    Espero que ayer tuvieras un feliz día de la madre
    Besos con mi alma
    Carmen

    • junupros dijo:

      Merece la pena escribir, por las palabras tan bonitas que me dedicas, es un gusto leer tus comentarios y además me alegran el día ¿ves? hoy ya has hecho una buena obra.
      Por diferentes causas, todos nos hacemos esas preguntas muchas veces, creo que lo importante es poder reponerse y seguir ¿a qué sí?
      ¿El día de la madre? bien, en familia y sintiéndome importante, aunque a ciertas edades siempre con los recuerdos y la nostalgia de ya no tenerla, pero en fin… Graciñas, Carmen. Un beso. Julia

      • carmensimplemente dijo:

        Gracias ti porqué es un placer leerte y te lo digo de corazón, de mujer a mujer entiendes muchas cosas que quizás un hombre pueda entender menos

  3. lagaviotaconamor dijo:

    Venga de forma que venga me resulta preciosa esta entrada y además me sigue ayudando aunque sea una pajarraca ajajaa sentido del humor siempre querida Julia
    feliz miércoles con amor

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